En el 7º Congreso Latinoamericano y Caribeño de Culturas Vivas Comunitarias, una jornada estuvo enteramente dedicada a los Círculos de la Palabra en torno a diversos temas. IberCultura Viva estuvo presente, reafirmando su compromiso con la sociedad civil.
Cuando el diálogo es real, la política respira. El jueves (23), en el 7º Congreso Latinoamericano y Caribeño de Culturas Vivas Comunitarias, en Medellín, fue enteramente dedicado a los Círculos de la Palabra – espacios de escucha, negociación y construcción conjunta. IberCultura Viva participó activamente en estos espacios de construcción y fortalecimiento de alianzas público-comunitarias, reafirmando su compromiso con la sociedad civil y con las políticas culturales construidas desde los territorios.
Por la mañana, los caminos de esta conversación se abrieron en paralelo. Organizaciones de Cultura Viva Comunitaria se reunieron en Moravia, en un espacio articulado por la Red Cultural Comuna 4 y la Corporación Picacho con Futuro, para compartir experiencias, desafíos y horizontes. Al mismo tiempo, representantes de gobiernos participaron en el Círculo de la Red de Ciudades y Gobiernos, en la Casa Zea Betsabé, profundizando el debate sobre legislación y políticas públicas junto al Ministerio de Cultura de Colombia y IberCultura Viva.
Por la tarde, estos caminos convergieron en la Corporación Picacho con Futuro, en el Círculo completo de la Palabra. El gran grupo se dividió en tres mesas más pequeñas, reuniendo deliberadamente a gobiernos y sociedad civil para profundizar el diálogo desde la diversidad de miradas. En estos espacios, las propuestas construidas por la mañana fueron presentadas, debatidas y enriquecidas colectivamente.
La síntesis de las reflexiones y reivindicaciones de la sociedad civil fue compartida por Isaac Peñaherrera, del Movimiento de Cultura Viva Comunitaria del Ecuador, poniendo en el centro la construcción colectiva de dignidad en América Latina y el Caribe. La estrategia busca orientar las próximas acciones del movimiento, reafirmando la necesidad de una agenda continental capaz de sostener y profundizar el diálogo entre el Estado y la sociedad civil.
Esta perspectiva encontró eco en la intervención de Elizabeth Giraldo Giraldo, enlace técnico de la REPPI en la Dirección de Fomento Regional de Colombia, quien moderó el círculo de gestores públicos por la mañana. Al destacar la construcción de esta agenda común, subrayó que debe responder a los tiempos y ritmos del propio movimiento, en gran medida marcados por el Congreso, que articula el campo de la Cultura Viva Comunitaria en el continente.
Para Márcia Rollemberg, presidenta de IberCultura Viva, el Congreso recupera el carácter profundamente dialógico de las culturas vivas comunitarias, al reunir a diversos sectores de la sociedad – movimientos sociales, gobiernos, universidades, escuelas populares y otros aliados – en torno al fortalecimiento de una agenda compartida.
Entre consensos y caminos en construcción, se perfila una agenda que se teje a partir de la experiencia acumulada. Más que un intercambio, lo vivido fue un ejercicio de negociación y escucha activa, en el que las diferencias no separaron, sino que ayudaron a afinar caminos comunes.




Territorios distintos, horizontes comunes
A lo largo de la jornada, las y los participantes se distribuyeron en espacios temáticos que abordaron arte y cultura para la transformación social; salud y Buen Vivir; otras economías y formas de cooperación que afirman la vida; infancias, adolescencias y juventudes; actos festivos como expresión de fortalecimiento comunitario; memorias y patrimonios que viajan en caravanas para construir el futuro de los pueblos; géneros, feminismos y nuevas masculinidades; además de derechos humanos, justicia cultural y paces territoriales.
El 7º Congreso Latinoamericano y Caribeño de Culturas Vivas Comunitarias inició en Pasto el día 17, continuó su programación en Cali y ahora se desarrolla en Medellín, reuniendo a cientos de personas de más de 20 países en torno a la construcción de políticas culturales enraizadas en los territorios. El encuentro concluye el domingo (26), con el cierre de la asamblea y un compartir lúdico, celebrando los caminos abiertos colectivamente a lo largo de esta travesía.