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Experiências

Zehma y la Red Ajuricaba, la red de resistencia de los Puntos de Cultura de ParáZehma y la Red Ajuricaba, la red de resistencia de los Puntos de Cultura de Pará

Por IberCultura

En08, Apr 2016 | En | PorIberCultura

Zehma y la Red Ajuricaba, la red de resistencia de los Puntos de Cultura de Pará

Viene del siglo XVIII la historia que inspiró la Red Ajuricaba – Red Paraense de los Puntos de Cultura, que actúa desde 2010 en la articulación y movilización de la Ley Cultura Viva en Brasil. Ajuricaba fue un indígena tupinambá que se rebeló contra la colonia portuguesa y se convirtió en un símbolo de la resistencia en la Amazonía. Entre 1722 y 1727, ninguna embarcación portuguesa lograba navegar en el Río Negro sin sufrir ataques de los manaús, liderados por él. En 1728, cuando vinieron los contraataques con soldados armados con bombas y fusiles, el héroe rebelde fue finalmente capturado. Ajuricaba se tiró al agua con metal en los tobillos, prefiriendo morir a ser subyugado.

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Zehma: El programa Cultura Viva es su tema de doctorado (Foto: Oliver Kornblihtt)

“Usamos la imagen de Ajuricaba para dar realmente ese sentido de resistencia a los Puntos de Cultura de la Amazonía”, cuenta José Maria “Zehma” Reis, uno de los idealizadores de la iniciativa. “Porque la Red Ajuricaba es sobre todo el proceso de resistencia de la red de Puntos de Cultura del estado de Pará. La red creó una cartilla (abierta, en creative commons) que muestra cómo un Punto de Cultura puede movilizar su comunidad para discutir la Ley Cultura Viva. Es necesario popularizar la ley, precisamos ayudar a la sociedad a conocer la Política Nacional Cultura Viva. El pueblo brasileño precisa saber que existe una ley que lo ampara en toda su diversidad cultural.”

Productor cultural desde hace 20 años, profesor universitario, bacharel en turismo, con máster en geografía y actualmente alumno de doctorado en desarrollo socioambiental en la Universidad Federal de Pará (UFPA), Zehma conoció el programa Cultura Viva en 2004, cuando era dirigente de la ONG Argonautas Ambientalistas da Amazônia. Ya trabajaba en esa perspectiva de trabajo social de la cultura, con foco en la educación y el medioambiente, y se mostró bastante interesado en aquel concepto que se expresaba en la ecuación “cultura + naturaleza = Cultura Viva”.

 

Protagonismo juvenil

En 2005, en la segunda convocatoria de Puntos de Cultura lanzada por el Ministerio de Cultura (MinC), Zehma y los Argonautas presentaron la propuesta del Punto de Cultura Ananin. El proyecto, realizado en el municipio de Ananindeua (región metropolitana de Belém) en colaboración con entidades e instituciones locales, tenía como objetivos desarrollar procesos de producción y difusión cultural, promover la inclusión social y digital, valorar y rescatar expresiones culturales populares locales, defender la vida, la ciudadanía y la preservación ambiental.

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El taller de artesanía marajoara

“Juventud, comunicación comunitaria y protagonismo local siempre fueron el lema del trabajo”, resalta Zehma. “En 2008, con esa misma perspectiva, pero ampliando para el estado de Pará, hicimos el proyecto del Pontón de Cultura Rede Amazônica de Protagonismo Juvenil, centrando en  la comunicación comunitaria (video, fotografía y texto) y en las potencialidades locales. En Marajó, por ejemplo, trabajamos con la artesanía en piel de búfalo. La juventud rescató la artesanía y resignificó la festividad de San Sebastián en Cachoeira do Arari, una tradición con más de 100 años de la que se habían desvinculado.”

Tanto el Punto de Cultura como el Pontón se volcaban en  la experiencia de la propia organización – al final de cuentas, los Argonautas ya trabajaban en el área de desarrollo (habitacional, ambiental, cultural, social) y ya tenían un programa de protagonismo juvenil. Por eso también en el Punto y en el Pontón el trabajo se hacía en torno a tres ejes: el desarrollo juvenil (planificación y organización comunitaria de los jóvenes), la comunicación comunitaria (talleres de radioweb, producción de texto, edición de imágenes) y el desarrollo regional (los talleres de artesanía marajoara, cuentacuentos, etc).

 

Las buenas experiencias

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Stone: “El rap puede ser una forma de cambio”

“Hay casos fantásticos de jóvenes que, por causa de las actividades de los Puntos de Cultura, salieron de la marginalidad, usaron el hip-hop para resignificar la vida y ayudar a otros jóvenes a salir de la criminalidad”, afirma Zehma. El rapero Stone es uno de ellos. En el documental Vozes jovens da Amazônia, una de las acciones realizadas en el Pontón, Stone habla de su experiencia en el grupo MP – Mensageiro da Paz:

“Lo que quiero hacer a través de la danza, del rap y del graffiti es sacar a los niños, adolescentes y jóvenes de las calles, a la gente que por falta de oportunidades se mete en las drogas. Con 14 años, entré en el camino errado (…). Pero conocí el rap y, con el paso del tiempo, fui entendiendo lo que querían decir. El rap puede ser una forma de cambio. Además de mantener la mente ocupada con rimas, letras, danza, uno puede contar lo que pasa en su comunidad, en su vida, con sus hermanos”.

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Jader: “Es necesario ‘bandalargar’ el país”

Jader Gama, a su vez, afirma que el Punto de Cultura Poraque es “su vida”. “Allí consigo dar luz verde a mis sueños, trabajar con quien me gusta y no ser esclavo del reloj. El Poraque también me dio la posibilidad de conocer mi país, compartir mis conocimientos y reunir a las personas en un sueño, en el sentido de buscar un desarrollo regional que no esté basado en el extrativismo depredatorio, sino en el conocimiento digital y cultural. Eso es lo que me mueve hoy en día.”

Para Jader, cuanto más conocimiento digital tengan las personas y entiendan la filosofía del software libre, más defenderán la Amazonía. “Es necesario invertir más en educación, no solo respetando las culturas tradicionales, sino llevando internet de cualidad a las escuelas, a los municipios. Como decía (el ex ministro de Cultura) Gilberto Gil, es necesario ‘bandalargar’ el país. La cuestión de la comunicación es fundamental, y no solo para poder acceder a la información, sino para producirla. Aqui está lleno de talento. Si pudiésemos dejar a las personas en sus ciudades, viajando por el mundo por internet, conociendo otras culturas, estaríamos contribuyendo para que Brasil, Latinoamérica, el mundo, fuera mucho mejor.”

De generación a generación

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Rubia: los jóvenes como multiplicadores

Rubia Goreth, del Punto de Cultura Ribeirinha de Santarém, vio cómo una tradición del siglo XVII volvió a ganar fuerza entre los jóvenes de su comunidad: la artesanía de las cuias. Un trabajo pasado de madre a hija, de generación a generación, fruto de un proceso natural (la cuieira es un árbol muy presente en la región), pero que andaba un poco olvidado hasta la creación de la Asociación de las Artesanas Ribeirinhas de Santarém, en 2003. “(Producir la cuia) es un proceso histórico, cultural, de la identidad de Pará, que nosotros conocemos desde siempre”, comenta la joven. “Antes las mujeres hacían la cuia con grafismo floral, una influencia europea. Después del proyecto se hizo un estudio con todos los grafismos que retratan la cultura local, de las tribus indígenas que habitaron la región, y se identificaron más de 100 padrones.”

El reconocimiento de la asociación como Punto de Cultura, en 2004, según Rubia, contribuyó para acercar a los jóvenes al proceso. “La red prega el protagonismo juvenil, y el Punto de Cultura, el protagonismo de manera general, con la comunidad apropiándose de lo que es suyo de hecho. Aquí siempre tuvimos dificultades con los jóvenes, hay mucha evasión. Lo que queremos es acercar a la artesanía a los jóvenes que se quedan en la comunidad. No sólo a las mujeres en sus procesos de producción, sino a los hombres también, en todo lo que supone difusión, medios, edición. La idea es que den continuidad, se transformen en multiplicadores para la comunidad.”

En Cachoeira do Arari, Rafael recomenzó su historia en el Punto de Cultura Museu do Marajó, en 2004, al tener la oportunidad de conocer culturas que desconocía.  Acabó siendo coordinador del cineclub del Marajó. “El Punto de Cultura me posibilitó trabajar con audiovisual y aún hoy me pregunto: ‘Dios mío, ¿hay algo mejor en el mundo que trabajar con cine?”. A finales del año 2008 e inicios de 2009, el grupo de Rafael tuvo la idea de hacer un documental sobre la festividad de San Sebastián. “Fue complicado, muy intenso”, pero valió la pena. Esas imágenes cierran Vozes jovens da Amazônia, el documental de 29 minutos realizado por los 16 Puntos de Cultura de Pará, que pasaron a articularse por medio del Pontón de Cultura Rede Amazônica de Protagonismo Juvenil.

 

La fuerza del legado

“Esa experiencia (del Pontón, registrada en este video) dejó un fuerte legado, la articulación de una red de Puntos de Cultura del estado de Pará. A partir de la red juvenil nosotros creamos la Red Ajuricaba”, comenta Zehma, refiriéndose al proyecto presentado al Ministerio de Cultura en 2010, para el Premio Tuxaua, como una continuidad del proceso que se estaba desarrollando en el estado. La idea en aquel momento era llevar a toda la región amazónica la metodología de movilización social que habían creado. La iniciativa, sin embargo, acabó manteniéndose solo en Pará.

En 2015, con la Convocatoria Cultura de Redes, lanzada por la Secretaría de Ciudadanía y Diversidad Cultural (SCDC/MinC), reeditaron la propuesta de la Red Ajuricaba para trabajar en la perspectiva de la Ley Cultura Viva – la Ley 13.018, que la presidenta Dilma Rousseff sancionó en julio de 2014, transformando el programa Cultura Viva en política de Estado. “En 2010, la metodología era una tecnología social de movilización pro Ley Cultura Viva. Organizábamos reuniones comunitarias para discutir la ley, buscábamos aprobarla en aquel momento. Ahora, la idea es implementar la Ley Cultura Viva”, explica.

Cultura de redes

Zehma se dirige ao ministro Juca Ferreira em reunião da Comissão Nacional dos Pontos de Cultura, em 29 de julho de 2015

Zehma en la reunión de la Comisión Nacional de Puntos de Cultura, en 2015

Los Argonautas Ambientalistas da Amazônia siempre trabajaron con el concepto de organización en red. Inspirados por investigadores como Augusto de Franco, concibieron el formato de una red sistémica, una red que conectara ideas y personas. “Es una red abierta. Para nosotros es fundamental que los inputs y outputs (entradas y salidas) puedan pasear, la red no puede cerrarse. Otra cuestión fundamental es la concepción de una red a partir de la teoría de la complejidad. La red de los Puntos de Cultura no puede ser mecánica, automática. Es compleja, así como son los rizomas de la ecología natural. Red, para nosotros, es el propio concepto de Cultura Viva”, compara Zehma.

Además de integrante de la Comisión Nacional de los Puntos de Cultura, Zehma es un investigador del tema. La Cultura Viva es también su tema de doctorado. “Cuando la poesía se convirtió en política: un recorrido de los Puntos de Cultura en Brasil a lo largo de 10 años” es el título del artículo que escribió como inicio de su investigación. “Diez años es poco tiempo para percibir de forma concreta los cambios, pero creo que ya hubo un cambio inmenso de postura política a partir del programa Cultura Viva y los Pontos de Cultura”, dice. “Hoy, la cultura popular, tradicional, de periferia, tiene más visibilidad en la sociedad y los gobernantes. Pero es necesario avanzar, conquistar más derechos sociales. Los Puntos de Cultura han ayudado en eso. Esos 10 años son solamente la génesis de ese proceso.”

 

Sepa más

Escucha el programa radiofónico, resultado de un taller de producción transmedia realizado en Belém, en 2011:

https://soundcloud.com/idademedia/1-programa-rede-ajuricaba-no

Asista el video Vozes jovens da Amazônia:

https://www.youtube.com/watch?v=GX5ln7h81lc

Vea también:

www.facebook.com/Rede-Ajuricaba-Rede-Paraense-de-Pontos-de-Cultura