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Red de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y luchaRed de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y luchaRed de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y luchaRed de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y luchaRed de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y lucha

Por IberCultura

En17, Mar 2016 | En | PorIberCultura

Red de Mujeres Rurales de Costa Rica: sembrando autonomía y lucha

 

aida alavarado - red CRContribuimos a la economía del país con nuestro trabajo, que es invisibilizado. Trabajamos mucho. Somos las primeras que levantamos y las últimas que nos acostamos. Producimos mano de obra, cuidamos de todos y nadie cuida de nosotras. (…) La red nos ha servido para mostrar que tenemos diferentes luchas pero vivimos la misma situación de injusticia y nos apoyamos mutuamente.” (Aída Alavarado)

claudia-rodriguez-3Mujeres rurales es un tema muy grande para nosotras, porque nos ha ayudado a  desarrollarnos, a luchar y a defender nuestros derechos. Eso ha sido para nosotras mejor que una universidad.” (Claudia Rodríguez)

 

yenory-rodriguezLa autonomía me encantó porque entendí que tengo derecho a que se me respeten lo que pienso y cómo soy, cómo yo me visto, cómo me peino. Esa es mi soberanía, saber que soy original, que no tengo copia. Me encantó también la soberanía alimentaria, porque nos enseñan cómo llevar una alimentación sana a nuestras mesas, sembrar lo que podemos llevar a la casa.”  (Yenory Rodríguez)

 

julia (2)Queremos tener autonomía de producir, de sembrar lo que queremos y comer lo que sembramos. Queremos el derecho a la salud, a la tierra, al agua limpia y buena, a querer ser autónoma de esta decisión.” (Julia Lezama)

 

roxana-figueroa2“Es una manera de ser libres, de poder expresarse, relacionarse en territorio con diferentes personas, compartir, aprender de las otras. Aunque no sean indígenas como yo, compartimos trabajos e inquietudes, sus problemas son parecidos a los que hay en mi comunidad, a los que uno pasa día con día.” (Roxana Figueroa)

grace-2 (2)Somos mujeres del campo, pero no estamos escondidas. Nos hemos salido, nos hemos empoderado, estamos despiertas. Estamos defendiendo a la tierra, el agua, las semillas, diciendo lo que estamos viviendo, lo que hay en nuestras comunidades. Nos hemos empoderado para que nos escuchen.” (Grace Navarro)

 

Grace, Aída, Yenory, Claudia, Julia y Roxana siguieron por caminos distintos para llegar donde llegaron. Y aunque sus historias de vida sean diferentes -una viene  del sur, otra del norte; una es rubia, otra indígena; una joven, otra mayor; sus problemas son parecidos y sus luchas también. Todas son mujeres del campo que luchan por el derecho a la tierra, por las semillas criollas, por el derecho a decidir lo que producen, a sembrar lo que quieren, a comer lo que cosechan. Descubrieron eso en un mismo lugar: en la Red de Mujeres Rurales de Costa Rica.

bananas-rede-mujeresLa red, que en 2016 cumple 10 años, es un espacio organizativo que articula a mujeres campesinas e indígenas costarricenses en defensa de sus intereses y derechos (a ser, a tener y a decidir). Autonomía y soberanía alimentaria son dos temas prioritarios. Y autonomía entendida de manera amplia: sobre sus vidas, sus cuerpos, su quehacer, sus recursos, sus decisiones. En su defensa del agua, de la tierra, de las semillas y la salud, esas mujeres que estaban “dormidas” y hoy se dicen despiertas quieren que todos se den cuenta de que existen, que sus decisiones merecen respeto. Y que nadie decida por ellas.

Como afirma Aída Alavarado en su discurso durante el Foro de Mujeres Rurales en 2013: “En la red avanzamos en nuestro empoderamiento, en el conocimiento de nuestros derechos. (…) Tenemos el derecho de sembrar lo que queremos para tener soberanía alimentaria. Unidas somos más fuertes contra las instituciones que nos niegan nuestros derechos, porque las políticas son machistas y quieren que nos conformemos, que estemos calladas.”

La red está compuesta tanto por mujeres maduras y mayores como mujeres jóvenes que comienzan a identificar su derecho a ser campesinas. Hay mujeres migrantes, como las de la zona norte, y mujeres que siguen en los espacios donde estuvieron los abuelos, como las de Pérez Zeledón. Y es grande la presencia de mujeres indígenas en la organización.

Según Aída Alavarado, en la red se defiende la autonomía de los pueblos y territorios indígenas porque ellos defienden la tierra, quieren decidir sobre la naturaleza, sobre todos los recursos que tienen. “Porque los cuidan, los defienden. Defienden también sus conocimientos, quieren gobernarse y rescatar los recursos que les han quitado. La población indígena lucha porque vive en marginalización. Muchos de nosotros crecimos oyendo que los indígenas son vagos, que no trabajan la tierra. Como si trabajar fuera devastar las montañas, contaminar y destruir la diversidad”, comenta.

 

Los encuentros anuales

Para lograr uno de sus objetivos –educar y crear conciencia sobre la importancia de la alimentación sana–, las integrantes de la red visitan escuelas y llevan el mensaje a niños y niñas junto a sus padres, con actividades recreativas. También cuentan con un boletín de notícias, producen material audiovisual, promueven ferias, foros y una serie de reuniones en las comunidades. El proyecto “Derecho a la comunicación, y por la defensa de los derechos a la cultura campesina: Boletín Las despiertas” fue uno de los 21 seleccionados en el fondo Puntos de Cultura para el período 2015-2016.

red-mujeres-6Todos los años, el 15 de octubre, en conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Rurales se realiza el gran encuentro de la red, con una centena de participantes de zonas campesinas y territorios indígenas de Costa Rica. En 2015, el Foro “Derechos de las mujeres del campo, a ser, a tener y a decidir” instaló cinco mesas de trabajo temáticas en la Universidad de Costa Rica: “Derecho a ser mujeres campesinas e indígenas”; “Derecho de las mujeres del campo a la tierra”; “Derecho humano al agua”; “Derechos de los pueblos indígenas al territorio” y “Derecho de las mujeres del campo a producir”.

Dichas mesas trajeron reflexiones del tipo “¿Cómo, desde dónde y quiénes violentan nuestros derechos a ser lo que queremos ser, y por qué sucede eso?” “¿Cómo a través de mi cuerpo puedo ejercer mi derecho a ser?” “¿Cómo se violenta el derecho a la tierra?” “¿Por qué escasea el agua en mi comunidad?” “¿Cómo se violenta y cómo se garantiza el derecho de los pueblos indígenas al territorio?”

Roxana Figueroa, por ejemplo, cuenta que aún era una niña cuando tuvo que salir de Salitre, su territorio, con sus hermanos y su madre. “Crecimos en (el cantón de) Buenos Aires ignorando los derechos, los beneficios que tenemos como indígenas, porque allá no se habla de los indígenas, solo para una burla o solo para algun mal comentario. Y ahí crecimos nosotros, ignorando y viviendo lejos de todo que en realidad nos identificaba. Pero de nuevo nos venimos y le digo a mi familia que llegar a Salitre fue como si la tierra misma nos reclamara, que éramos de aquí, parte de este territorio y que en este momento podíamos hacer algo, que teníamos que venir.”

Para Alejandra Bonilla Leyva, integrante del Colectivo Tinamaste, que apoya el proceso de la red, las mujeres de la red sufren una triple discriminación en razón de ser mujeres, pobres y estar en el campo. “Las mujeres siguen siendo vistas como objetos no como sujetos que deciden sobre su vida, su quehacer, que tienen control de los recursos. Siguen siendo las que aportan muchísimo trabajo, contribuyen a esta economía de manera contundente, producen muchísimos bienes y servicios, sostienen la vida, pero no son reconocidas”, resalta.

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Grace Navarro Pérez –que hace seis años se gana la vida como taxista en Pérez Zeledón pero siempre vivió en el campo– cuenta que antes de la red su vida era “normal”, algo como “soy campesina y es eso, soy campesina”. Después del proceso de formación, sin embargo, creció el amor a la tierra. “Como a una madre, como dicen nuestros hermanos indígenas, la cuido, no le aplico venenos, cosas que le van a intoxicar. Hemos tomado más amor a la tierra.”

mercedez-oliveira-antropologa-chiapasA la antropóloga mexicana Mercedes Olivera, que participó de uno de los últimos foros, le gustó encontrar una red que funciona de verdad. “Ellas realmente están articuladas en un proyecto entorno a la recuperación de la sostenibilidad. Para mí fue un aprendizaje muy grande, porque construído desde una práctica cotidiana. A mí me parece un camino muy positivo, desde abajo hacia arriba y desde la práctica, que es la sostenibilidad.”

 

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