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Histórico

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Imágenes del Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria en La Paz, Bolivia, en mayo de 2013. Fotos: Cobertura colaborativa

“En este intrincado cruce de la cultura con la política podemos ver la importancia del concepto de Iberoamérica. Estamos unidos por dos lenguas hermanas y una historia común. Compartimos una misma mirada sobre el mundo, armónico en su pluralidad de manifestaciones. Este macro espacio lingüístico, cultural, económico y político es nuestro mejor pasaporte para la globalización. No la globalización salvaje y unilateral que tiende a perpetuar los mecanismos de dependencia y subordinación, sino la globalización verdadera: democrática y abierta a la diversidad.”

El discurso del entonces ministro de Cultura de Brasil, Juca Ferreira, en la apertura del 2º Congreso Iberoamericano de Cultura  en São Paulo, dio el tono de lo que vendría en aquellos días de conferencias y debates con el tema “Cultura y transformación social”, en octubre de 2009. Al fin del encuentro, autoridades de 15 países firmaron la Declaración de São Paulo, reafirmando el compromiso de implementar el Plan de Acción de la Carta Cultural Iberoamericana, aprobada en 2006, en Montevideo (Uruguay).

Entre las decisiones resultantes de los debates mencionadas en la Declaración de San Paulo, estaba la número 22: “Apoyar la propuesta de la SEGIB (Secretaría General Iberoamericana) y Brasil de someter a la próxima Cumbre de Jefes de Estado un proyecto de creación del Programa Ibercultura, basado en el programa Cultura Viva y en la experiencia brasileña de los Puntos de Cultura”.

La idea de crear un programa de cooperación internacional que articulara las experiencias de políticas culturales que venían desarrollándose en la región con base en el concepto de “cultura viva comunitaria” tenía todo el sentido en aquel año 2009.

Primer contacto

Nueve meses antes del 2º Congreso Iberoamericano de Cultura, agentes culturales de diversos países tuvieron el primer contacto con el programa Cultura Viva durante el Fórum Social Mundial, realizado en Belém de Pará, Brasil, del 27 de enero al 1 de febrero de 2009. Uno de los debates del fórum, “Puntos de Cultura: Políticas Públicas y Ciudadanía Cultural”, reunió una centena de participantes, entre representantes de Puntos de Cultura de Brasil y de diversas organizaciones culturales comunitarias de Latinoamérica.

Poco después, la Articulación Latinoamericana Cultura y Política (ALACP) lanzaba su carta de principios convocando redes, foros y organizaciones de la sociedad civil a contribuir, entre otros puntos, a la “reinvención de la democracia y afirmación de culturas ciudadanas de responsabilidades y derechos, promoviendo articulaciones innovadoras de los movimientos culturales y sociales para la construcción de una Latinoamérica feliz, plural, equitativa, ambiental y políticamente sostenible”.

Empezaban a surgir entonces diversas iniciativas de creación de legislaciones culturales y desarrollo de políticas públicas basadas en el concepto de cultura viva comunitaria, en países como Perú, Costa Rica y Guatemala, en ciudades como Medellín (Colombia) y Buenos Aires (Argentina). Medellín, fue, inclusivo, sede del Encuentro Latinoamericano Plataforma Puente, que reunió a una centena de organizaciones culturales comunitarias en 2010 y resultó en el lanzamiento de la red continental Plataforma Puente Cultura Viva Comunitaria.

En el artículo “Cultura Viva y la construcción de un repertorio común para las políticas culturales en Latinoamérica”, Alexandre Santini afirma que las relaciones entre público y estatal, entre cultura y política, entre políticas públicas y espacios de organización autónoma de la sociedad civil, presentes en el programa Cultura Viva, fueron fundamentales para acercar la experiencia brasileña a la realidad de otras ciudades y países de la región.

La caravana

Uno de los episodios importantes de esa historia se escribió en junio de 2012, cuando salió un pequeño bus del Lago Titicaca rumbo al mar de Río de Janeiro. Cerca de 20 bolivianos viajaban para participar de Río + 20, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, donde decían que “Cultura + Naturaleza = Cultura Viva”. Sin saber, ellos acabaron haciendo una jornada épica con su “Caravana Por La Vida – De Copacabana a Copacabana”.

La caravana boliviana llevó el mensaje de que cultura es naturaleza, que naturaleza es cultura, y no podemos pensar en una sin la otra. Así como lo hacen los pueblos indígenas, los pueblos originarios, que no pueden estar en el pasado, que tienen que ser la inspiración para el futuro.

El pasaje de la delegación boliviana por Río de Janeiro fue fundamental para una decisión tomada el año siguiente: organizar el primer Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria en La Paz. Aunque fuera obvio realizarlo en una ciudad mayor, como São Paulo o Buenos Aires, en aquel momento la fuerza simbólica de Bolivia pesaba más. Así, se decidió hacer el camino de vuelta del pequeño bus, en mayo de 2013, con la caravana “Por La Paz”. Participaron del congreso 1.200 personas, representando a 17 países.

En octubre del mismo año, en la 23ª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en la Ciudad de Panamá, fue aprobada la creación del programa de cooperación IberCultura Viva.

El lanzamiento formal del programa se dio en abril de 2014, durante el 6º Congreso Iberoamericano de Cultura, en San José, Costa Rica. El evento, que tenía como tema las culturas vivas comunitarias, fue organizado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib) y reunió a representantes de los 21 países latinoamericanos, además de Portugal y España.

En su discurso de apertura, la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, dijo que el congreso dedicado a las culturas vivas comunitarias era la máxima expresión de la diversidad de la región. “Hay una progresiva toma de conciencia de que la cultura es un elemento fundamental para la cohesión social, portadora de derechos inalienables, de la dignidad e identidad de las personas. La cultura entendida como elemento plural de transformación y de desarrollo”.

En octubre de 2015, el 2º Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria, organizado por la sociedad civil (la Red Salvadoreña de Cultura Viva Comunitaria) bajo el lema “Convivencia para el bien común”, reunió en El Salvador cerca de 500 personas de América Latina y Caribe que participaron de cinco días de conferencias, foros, debates, reuniones, talleres, presentaciones y recorridos por las comunidades.

Antecedentes

8751588774_8a95f66ab8_bLa idea de constituir un espacio deliberativo permanente, sustentado en un pasado y una cultura común, empezó a ser esbozada tras la 1ª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en Guadalajara (México), en julio de 1991. En su declaración final, los gobernantes acordaron “convertir el conjunto de afinidades históricas y culturales que nos enlazan en un instrumento de unidad y desarrollo basado en el diálogo, la cooperación y la solidaridad”.

Desde entonces estaba claro que el acervo cultural común sería el principal elemento constitutivo de lo que se denominaría la Comunidad Iberoamericana. Los programas denominados Iber fueron algunas de las primeras acciones concretas derivadas de las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno. El pionero, Ibermedia, tuvo su creación acordada en la 7ª Cumbre, realizada en Isla de Margarita, Venezuela, en 1997. Después vinieron Iberarchivos, Ibermuseos, Iber-rutas, Ibermúsicas, Iberorquestas Juveniles, RadI (Archivos Diplomáticos), TEIb (Televisión Educativa y Cultural), Iberartesanias, Iberbibliotecas, Ibermemoria Sonora y Audiovisual e IberCultura Viva.

Los programas de cooperación de Iberoamérica se fundamentan en la Carta Cultural Iberoamericana, aprobada en noviembre de 2006, en Montevideo (Uruguay), en la 16ª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Este documento sentó las bases para la estructuración del “Espacio Cultural Iberoamericano”, un espacio cultural dinámico y singular, donde se reconoce una notable profundidad histórica, una pluralidad de orígenes y variadas manifestaciones”.

“La diversidad iberoamericana no es una simple suma de culturas diferentes”, dice la presentación de la carta. “Por el contrario, el conjunto de pueblos iberoamericanos se manifiesta ante el mundo como un sistema cultural integrado, caracterizado por una dinámica entre unidad y diferencia, lo que constituye un poderoso factor de capacidad creativa.”

La Carta Cultural Iberoamericana fue el primer documento regional inspirado en la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de Unesco (París, 2005), un marco jurídico y conceptual para el desarrollo de políticas centradas en la cultura como derecho humano y fundamental y en su contribución como un eje estratégico en el desarrollo sostenible de los pueblos.

Implementación

La primera reunión de trabajo de IberCultura Viva ocurrió en 20 de mayo de 2014, en el Instituto Câmara Cascudo, en Natal (Río Grande do Norte, Brasil). Allí, durante la “Teia” Nacional de la Diversidad, se dio el inicio formal a la implementación del programa, con la reunión del Consejo Intergubernamental y la aprobación del Reglamento y del Plan Operativo 2014-2015. También se decidió sobre los recursos, que serían gestionados por la Organización de los Estados Iberoamericanos, y se depositaron las primeras cuotas para la ejecución de los trabajos.

El año de 2015 marca el inicio de la ejecución. La segunda reunión del Consejo Intergubernamental ocurrió en junio de 2015, en Santiago (Chile). El tercer encuentro fue en octubre, en San Salvador (El Salvador), durante el 2º Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria. La cuarta reunión se dio en junio de 2016, en San José, Costa Rica. La quinta reunión fue en Buenos Aires, en diciembre de 2016, tras el cierre del 1º Encuentro de Redes IberCultura Viva y del 3º Encuentro Nacional de Puntos de Cultura de Argentina.

Lea también:

Camino de los futuros – Aportes al Consejo Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria

Los caminos de la incidencia politica de cultura viva comunitaria – Incidencia de alianzas y acuerdos

Una ruta para visualizar el caminar del tejido de Cultura Viva Comunitaria Bolivia

Caravana por la Vida – De Copacabana a Copacabana, la aventura que hizo historia

LÍNEA DEL TIEMPO

2006
Carta Cultural Iberoamericana (Montevideo, Uruguay)

2009
Fórum Social Mundial (Belém, Brasil)
Declaración del 2º Congreso Iberoamericano de Cultura (São Paulo, Brasil)

2013
1º Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria (La Paz, Bolivia)
23ª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (Ciudad de Panamá)

2014
6º Congreso Iberoamericano de Cultura (San José, Costa Rica)
Teia Nacional de la Diversidad/ 1ª Reunión del Consejo Intergubernamental de IberCultura Viva (Natal, Brasil)

2015
2ª Reunión del Consejo Intergubernamental de IberCultura Viva (Santiago, Chile)
2º Congreso Latinoamericano de Cultura Viva Comunitaria/
3ª Reunión del Consejo Intergubernamental de IberCultura Viva (San Salvador, El Salvador)

2016

4ª Reunión del Consejo Intergubernamental de IberCultura Viva (San José, Costa Rica)

1º Encuentro de Redes IberCultura Viva/ 5ª Reunión del Consejo Intergubernamental de IberCultura Viva (Buenos Aires, Argentina)