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30

Oct
2021

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Diálogos del Mazapán II: el proyecto de Ecuador seleccionado en la Convocatoria de Apoyo a Redes 2021

Em 30, Oct 2021 | Em Noticias |

Nombre del proyecto: Diálogos del Mazapán 2ª etapa

Nombre de la red o articulación: Frente Cultural Calderón

Organización responsable: Corporación Cultural Intipak Churi

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Este año, las artistas artesanas del mazapán de la parroquia rural del Calderón, al norte de Quito (Ecuador), bordarán un caballito de mazapán gigante, de un metro de largo, mientras les cuentan su historia a todos y todas que quieran escucharlas, este martes 2 de noviembre, en el recorrido que se hará por los cementerios de Calderón. El proyecto “Diálogos del Mazapán II”, que busca recuperar la memoria del mazapán y los rituales funerarios, es uno de los seleccionados en la Convocatoria IberCultura Viva de Apoyo a Redes y Trabajo Colaborativo 2021. 

Las artesanas y artesanos del mazapán, así como la tradición que comporta su elaboración y sus diversas manifestaciones culturales, fueron reconocidos en 2018 como parte del patrimonio cultural inmaterial del Ecuador. Las figuras de mazapán son elaboradas a base de harina de castilla, con goma (pega blanca), colores vivos provenientes de tintes naturales y variadas formas. Esta preparación proviene desde 1938, cuando se creó la primera figura que ha permanecido en el tiempo.

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La articulación

El proyecto “Diálogos del Mazapán II”, que resultó seleccionado en la convocatoria de IberCultura Viva, fue presentado por el Frente Cultural Calderón, un tejido de artistas, gestores y colectivos artístico-culturales de Calderón que trabaja para el desarrollo de su identidad, memoria y patrimonio a través de las artes y la cultura. El frente viene trabajando desde el año 2018 con más de 15 colectivos, generando procesos culturales, festivales y cursos vacacionales, entre otras actividades, principalmente en Calderón, una parroquia rural ubicada al norte de Quito, asentamiento del pueblo Kitu Kara, además de otras parroquias, como Carcelén, Santa María, Tumbaco. 

Esta articulación de colectivos ha trabajado por el realce de la lengua kichwa, el rescate de tradiciones locales y memoria social, tejido artesanías, comidas típicas, recuperación histórica y turismo. Sus procesos se enfocan también al cuidado del tramo del Camino del Qhapac Ñan (una extensa red de caminos perfeccionada por los incas) en el bosque seco de Jalumkilla, donde motivan preservación, minga comunitaria y emprendimientos para beneficio de la economía local.

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Las organizaciones

La Corporación Cultural Intipak Churi, que es la organización responsable del proyecto del frente, nace en el año 2008 (con personería jurídica en 2020), con la finalidad de crear y danzar, reafirmando su herencia cultural, “para mantener y dar vida a la memoria de un pueblo lleno de contrastes y colores únicos, vivencias y tradiciones ancestrales”, cómo cuentan en la postulación que hicieron a la convocatoria. 

La corporación presenta este proyecto en articulación con Saga – Visual Escénico, “grupo visual escénico multidisciplinario” que fue fundado en 2016 y que trabaja con una asociación de artesanas del mazapán, además de la Red Cultura Viva Comunitaria Ecuador, que desde el 2015 viene trabajando en la visibilización, fortalecimiento y articulación de artistas, gestores y colectivos culturales que trabajan desde lo independiente y comunitario. 

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El proyecto

Un diálogo entre el mazapán y la memoria viva de las maestras es lo que propone este recorrido con inicio marcado para las 8:00 horas de este 2 de noviembre, teniendo como punto de encuentro el Parque de Calderón. La idea es contar la historia del mazapán desde el punto de vista de las artesanas de la “época dorada” con la elaboración de una guagua de rabo gigante de “Caballito”, figura emblemática, que quedará como antecedente patrimonial y registro de la técnica y traspaso a nuevas generaciones. Luego, serán visitados los cementerios indígenas de las comunas de Calderón y se realizará la ceremonia del 2 de noviembre como se hacía en épocas pasadas, de rezar a los muertos con la figura de mazapán, tradición que está a punto de desaparecer.

El proyecto tiene como objetivo general preservar la memoria social y tradición del mazapán a través de la construcción de las figuras y sus rituales funerarios. Además de articular el trabajo de artesanas, colectivos artístico-culturales y emprendimientos locales para el fortalecimiento de la actividad cultural de las comunas de Calderón, se tiene la intención de preservar la memoria, el conocimiento y el traspaso generacional de la tradición del mazapán desde 10 artistas-artesanas de la época de oro, adultas mayores. Asimismo, se pretende recuperar la memoria del camino del Qhapac ñan, donde se ubican los cementerios indígenas de las comunas.

El mazapán es principalmente una actividad de mujeres, que se dedicaron a este arte pasando entre generaciones para su tiempo libre, para rezar y posteriormente también como una base económica para sus casas. Con el propósito de reconocer a las mujeres con el conocimiento más ancestral, las abuelas mayores de 70 años, la primera actividad prevista en el proyecto “Diálogos del Mazapán II” fue el mapeo y ubicación de las artistas-artesanas que vivieron lo que consideran la “época dorada” y que aún residen en la parroquia de Calderón. Para esta primera semana de noviembre, además de la realización del recorrido por los cementerios, están previstas la recopilación y la edición de registros audiovisuales para la elaboración de un documental.

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Mi nombre es Edith Josefina Suárez González, hija de Mariano Suárez y Tránsito González de Suárez. Nací el 19 de marzo de 1950 en la parroquia de Calderón. Cursé la primaria en la escuela Tarqui, la secundaria estudié corte y confección. Me gradué a los 16 años, edad en la me quedé en casa aprendiendo y ayudándole a mi madre en el taller, las figuras de mazapán y a cuidar a mis herman@s. Luego me fui por un período de tiempo a vivir en la ciudad de Guayaquil. (…) tuve que regresar a Calderón, para apoyar a mi padre y mi madre; tenía la necesidad de quedarme a vivir nuevamente en Calderón. Fue cuando empecé un trabajo independiente con lo que aprendi a mis 16 años: el arte del mazapán, como un oficio más para mi vida. Un legado que me dejó mi madre a mí a todas mis hermanas.»

(Testimonio publicado en la página Calderón Cultural)