25 abril 2026

La escritura es un cuerpo de la memoria – y, cuando se convierte en libro, organiza lo vivido en un horizonte compartido. En el marco del 7º Congreso Latinoamericano y Caribeño de Culturas Vivas Comunitarias, en Medellín (Colombia), el Programa IberCultura Viva presentó la publicación “IberCultura + 10 años: integración de base comunitaria y derechos culturales”. Más que un balance, el libro se afirma como una cartografía de las políticas culturales comunitarias en la región, sus trayectorias, tensiones y modos de organización, con protagonismo de la sociedad civil. El lanzamiento se realizó el viernes (24), en la Universidad de Antioquia.

La mediación del encuentro partió de una convocatoria a la vez afectiva y política. Al situar la publicación como parte de un proceso colectivo, Flor Minici, de la Secretaría Técnica del Programa y una de las organizadoras de la obra, recordó que los congresos siempre han sido espacios de encuentro y escucha, y que el libro nace justamente de ese impulso: involucrar a quienes, a lo largo de casi doce años, han sido protagonistas de esta historia. La celebración de la primera década de IberCultura Viva fue evocada como expresión de una cultura política que crece y se consolida, incluso en un contexto de presiones geopolíticas intensificadas. “El libro asume una responsabilidad histórica para que las memorias contribuyan a la continuidad de la efectivización de las políticas culturales de base comunitaria”.

También organizador de la obra, Diego Benhabib situó el libro en el marco de un proceso de madurez institucional. Desde el inicio, la intención fue reflexionar sobre cómo se ha fortalecido la institucionalidad de la cultura comunitaria en los países miembros y cómo se ha difundido, en el continente, la idea de los Puntos de Cultura y de los programas que tienen la cultura viva como eje. Sobre la presencia de Néstor García Canclini entre los autores, señaló: “la dimensión que adquiere la cultura comunitaria con García Canclini hablando sobre ella es algo maravilloso que tenemos que aprovechar, que nos deja cuestiones para pensar.”

A continuación, Herman Montoya Gil, líder del Programa de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio de Medellín, reforzó el carácter colaborativo de la obra. Construida a muchas manos, entre instituciones públicas, redes y territorios, la publicación lleva la firma editorial de la ciudad, aliada desde los primeros momentos, y expresa, de manera concreta, una política cultural construida en diálogo.





Logros y desafíos
La presidenta del Programa, Márcia Rollemberg, situó la cultura viva comunitaria como una política de efectivización de derechos culturales y reconoció, con franqueza, el dolor del crecimiento: “los resultados son positivos, pero tenemos que apropiarnos de los desafíos – eso es lo más importante para que podamos conquistar nuevas etapas de la historia.” En Brasil, después de más de dos décadas, se ha conquistado una institucionalidad importante, y el camino sigue en construcción.

Al profundizar esta perspectiva, destacó que el avance del Programa pasa también por estrategias concretas de cooperación, articulación e incidencia. Entre ellas, la consolidación de redes, especialmente de gobiernos provinciales y municipales, como un camino para fortalecer políticas públicas más allá de los niveles federales, activando la autonomía de los territorios. Resaltó además el papel de la red educativa, que viene ampliando el reconocimiento de los saberes de la cultura popular, incluyendo la valorización de maestras y maestros como sujetos de conocimiento también en el ámbito académico.

Por último, señaló la importancia de otras líneas en desarrollo, como las redes orientadas a la infancia y los esfuerzos en el campo legislativo, que buscan registrar, consolidar y proyectar lo construido a lo largo de estos más de diez años, afirmando la cultura viva comunitaria como una política pública de largo plazo.



Una demanda de la sociedad, un acervo del continente
Alexandre Santini, presidente de la Fundación Casa de Rui Barbosa (Brasil), nombró con precisión la fuerza singular de IberCultura Viva en el campo de la cooperación internacional: “es un Programa que es fruto de una construcción de las organizaciones, del movimiento”, y su potencia reside justamente en ello, en ser “una demanda de la sociedad que surge también de esta dimensión de participación en la construcción de la política.” Al evocar Medellín como territorio simbólico, conectó pasado y presente. Volver a la ciudad, la primera en contar con una política local de culturas vivas comunitarias, impulsada por la movilización de la sociedad civil, es, para él, “recuperar el sentido original de este movimiento.” También destacó los congresos como espacios de formación política y sensible, lugares de los que “una persona sale transformada.”

Para profundizar su análisis, llamó la atención sobre una dimensión estructurante que atraviesa tanto el libro como el recorrido del Programa: “la comprensión de la cultura viva comunitaria como una escuela latinoamericana de políticas públicas.” Más que un campo de acción, se trata de “un espacio formativo que articula incidencia política, organización social y producción de conocimiento.” En ese sentido, subrayó que “el movimiento no solo incide en las políticas públicas, sino que también forma sujetos capaces de construirlas, en un tránsito continuo entre territorios, organizaciones y gobiernos.” Asimismo, destacó que muchos de los textos de la publicación tienen su origen en espacios de investigación, evidenciando “un campo en el que práctica y reflexión caminan juntas” y que revela “el carácter transversal y vivo de la cultura comunitaria en América Latina.”

El lanzamiento contó además con la presencia de Vicenta Moreno, directora de Fomento Regional del Ministerio de las Culturas de Colombia y representante del país en IberCultura Viva, y de Elizabeth Giraldo Giraldo, enlace técnica de la REPPI en la misma Dirección, voces que refuerzan la dimensión institucional y la capilaridad continental del Programa.

Al final, el público también tomó la palabra. Preguntas, comentarios y reflexiones ampliaron el debate y reafirmaron que el libro no se cierra en sí mismo: se abre como una herramienta viva, convocando nuevas lecturas, críticas y continuidades. Entre voces, memorias y proyecciones, el lanzamiento reafirma lo que el Programa viene tejiendo desde hace más de una década: una política cultural construida desde los territorios, que aprende de sus prácticas y proyecta futuros posibles a partir de la fuerza colectiva de América Latina.



Inteligencia colectiva, descarga gratuita
Construida a lo largo de más de un año, en el marco de los diez años de IberCultura Viva, hoy integrado por 14 países, la publicación se presenta como un recorrido. Reúne textos, artículos, investigaciones y reflexiones surgidas de iniciativas desarrolladas en el ámbito de la colaboración entre la Fundación Casa de Rui Barbosa, la Cátedra UNESCO de Políticas Culturales y Gestión y el Programa IberCultura Viva, incluyendo espacios de intercambio y producción de conocimiento como el Seminario Internacional Cultura Viva Comunitaria: una escuela latinoamericana de políticas culturales, realizado en la Ciudad de México, y el XIV Seminario Internacional de Políticas Culturales de la Casa de Rui Barbosa, en Río de Janeiro.

El libro comienza situando al propio Programa como algo que trasciende la dimensión técnica: una red viva de vínculos, procesos y territorios. A partir de ahí, avanza hacia una reflexión sobre la cultura de base comunitaria como un camino potente de integración latinoamericana, en diálogo con aportes de investigadoras/es como Lia Calabre, Emiliano Fuentes Firmani y Sara Díez Ortiz de Uriarte.

El recorrido se desplaza luego hacia el territorio concreto, con un panorama por país, antes de abrirse a las preguntas del porvenir. Las “agendas de futuro” tensionan el presente al convocar imaginaciones comunitarias frente a la inteligencia artificial. La obra culmina con el pensamiento de Néstor García Canclini sobre los desafíos contemporáneos entre instituciones y plataformas digitales. Como gesto final, un anexo recupera un diálogo cercano con el autor, manteniendo abierta la conversación.

Disponible para descarga en la biblioteca del sitio de IberCultura Viva, la publicación se ofrece como una invitación a seguir tejiendo, entre territorios, políticas y comunidades, los futuros posibles de la cultura viva en América Latina.