La propuesta para el Banco de Saberes:
Se trata de una propuesta vivencial e inmersiva en el propio paisaje habitado para desnaturalizar el significado de los lugares habituales que nos pasan desapercibidos en el devenir de la vida cotidiana pero que, al redescubrirlos, resignificamos su valor y, con ello, nuestra propia existencia. Para eso la actividad consta de varios momentos: 1. Experiencia vivencial e inmersiva en el paisaje, 2. Cartografía comunitaria y afectiva, 3. Muestra colectiva de los mapas en el espacio público y conversatorio con la comunidad. Con esta propuesta se busca que lxs habitantes de los lugares fortalezcan los lazos con el terruño y los saberes ancestrales.
Objetivos: General – Generar acciones que sensibilicen a las comunidades sobre sus propios lugares y saberes situados. Específicos – 1) Fomentar la conexión emocional y el sentido de pertenencia de las comunidades hacia su entorno; 2) Facilitar actividades que promuevan una apropiación vivencial de los paisajes; 3) Propiciar encuentros para compartir saberes, memorias y acciones locales; 4) Ser conscientes de los propios saberes situados; 4) Afirmar el vínculo entre las personas, la naturaleza y los lugares; 5) Crear una cartografía afectiva entre los participantes.
Duración prevista: 3 días
Necesidades de la propuesta:
* Técnicas: Papeles, cartulinas, cartones o foamboard. Lápices de colores, marcadores, elementos para colorear y dibujar, cola vinílica.
* Espacial: Aire libre para la experiencia vivencial, espacio cerrado que deberá tener capacidad para que lxs participantes puedan dibujar sus mapas en el suelo.
Destinatarios: Dirigido a diferentes grupos etarios (niños y niñas desde 5 años hasta adultos mayores), vecinxs de los comunidades participantes.
Número de participantes: Mínimo de 10 participantes, máximo de 30.


