05 agosto 2026

Bajo el lema «Más libros, más libres», la XIII Feria Internacional del Libro de Comodoro Rivadavia se realiza del 30 de julio al 9 de agosto de 2026, con más de 750 actividades gratuitas distribuidas en 22 sedes de la ciudad patagónica. IberCultura Viva se suma a la programación con dos encuentros que ponen en el centro las preguntas de nuestro tiempo: qué hace la tecnología con nuestros vínculos y qué aprendimos en más de una década de políticas culturales de base comunitaria.

El sábado 8 de agosto, de 15:00 a 16:00, el Auditorio del Centro Cultural Alfredo Sahdi recibe la charla «Inteligencia artificial, inteligencia ancestral. Claves para repensar la cultura comunitaria«. ¿Qué pasa cuando ponemos a dialogar los algoritmos con los saberes ancestrales? Todos los días usamos inteligencia artificial sin pensarlo demasiado: para buscar una receta, para que nos recomiende una serie, para que nos ayude a estudiar. Pero pocas veces nos detenemos a pensar qué hace esa tecnología con nuestras formas de encontrarnos, de construir comunidad e identidad.

En un mundo cada vez más atravesado por la IA, la charla propone pensar a quién le delegamos la palabra, los modos de comunicarnos y de vincularnos, y qué lugar le damos ahí a los saberes que durante siglos sostuvieron nuestras formas de estar juntos. Conversan FlorMinici, secretaria de la Unidad Técnica de IberCultura Viva, y Horacio Avendaño y Sebastián Novomisky, por parte del Programa de Cultura Digital y Alfabetización Mediática de Comodoro Rivadavia.

En la evaluación de Flor Minici, el punto de partida es no perder de vista lo vivo: «la cultura viva es orgánica, relacional, se nutre y le afecta el entorno, está en constante cambio». Frente a una inteligencia artificial que, «dentro del capitalismo digital, puede ser utilizada como herramienta de control, optimización y extracción de valor, diseñada y operada para maximizar la eficiencia económica y el control social», Minici propone otra clave de lectura: la inteligencia comunitaria. «No es solo una alternativa técnica, sino una apuesta política que se articula con el poder popular, la economía solidaria y la planificación democrática, abriendo la posibilidad de un uso transformador de la tecnología al servicio de la justicia social y el Buen Vivir», defiende.




Un libro para pensar la cultura viva en el espacio iberoamericano
El domingo 9 de agosto, de 19:00 a 20:00, en la misma sede, llega el lanzamiento y conversatorio del libro «IberCultura Viva +10 años: integración de base comunitaria y derechos culturales«, un encuentro clave para reflexionar sobre el recorrido de esta política pública de cooperación iberoamericana creada para fortalecer y visibilizar las iniciativas culturales que nacen en el corazón de nuestros barrios y comunidades. Participan Flor Minici y Diego Benhabib, consultor de redes y formación de IberCultura Viva, ambos organizadores de la obra.

La presentación del libro contará con la participación de la secretaria de Cultura de Comodoro Rivadavia, Liliana Peralta, una importante aliada del Programa IberCultura Viva. Su presencia pone de relieve el compromiso sostenido de la ciudad con la cooperación iberoamericana y con el fortalecimiento de las políticas culturales de base comunitaria. La publicación, de hecho, es también resultado de esa alianza: gracias al apoyo de Comodoro Rivadavia fue posible imprimir los ejemplares.

Según Benhabib, esta colaboración expresa el sentido de la cooperación que promueve IberCultura Viva. «Es un ejemplo concreto de una alianza en la que todas las partes se fortalecen y cuyos resultados regresan a la sociedad en forma de conocimiento. Esta publicación queda a disposición de investigadoras, investigadores, gestoras, gestores, organizaciones y de todas las personas interesadas en las alianzas público-comunitarias en el ámbito de la cultura, contribuyendo a ampliar el debate y a fortalecer las políticas culturales de base comunitaria.»

Elaborado en el marco de la primera década del Programa, hoy integrado por catorce países, el libro nace como recorrido, memoria y provocación. Reúne textos, artículos, investigaciones y reflexiones producidas a partir de una amplia red de intercambio entre instituciones culturales, universidades, investigadoras/es, gestoras/es y organizaciones comunitarias del continente.

Más que registrar una trayectoria, la publicación ofrece herramientas para comprender el presente e imaginar futuros posibles para las políticas culturales de base comunitaria: a lo largo de sus 348 páginas recorre temas como integración latinoamericana, democracia cultural, participación social, educación, cultura digital, inteligencia artificial, justicia climática y derechos culturales, siempre a partir de las experiencias concretas de los territorios.

Para Benhabib, el libro se inscribe en un proceso de madurez institucional: desde el inicio, la intención fue reflexionar sobre cómo se fortaleció la institucionalidad de la cultura comunitaria en los países miembros y cómo se diseminó por el continente la idea de los Puntos de Cultura y de los programas que tienen la cultura viva como eje.

«Las políticas culturales de base comunitaria son superadoras del modelo de democratización cultural para acercarse más al modelo de democracia participativa, o mejor aún, al de ciudadanía cultural», señala. Y sobre el valor de esta construcción colectiva, es preciso: «sin dudas la activa participación de los países que lo integran, junto con el acompañamiento de las organizaciones culturales comunitarias es su principal valor, y esto hay que reconocerlo y cuidarlo».

Una ciudad de la Red
Ubicada en la Patagonia argentina, con cerca de 230 mil habitantes, Comodoro Rivadavia integra la Red de Ciudades y Gobiernos Locales de IberCultura Viva desde 2020. A través de la Secretaría de Cultura y de la Dirección General de Gestión Cultural, el municipio viene destacándose por iniciativas innovadoras como el Programa de Cultura Digital y Alfabetización Mediática. La propuesta busca desarrollar una ciudadanía crítica y activa frente a los desafíos del mundo digital, sin perder de vista las especificidades culturales y territoriales de la región.