06 octubre 2026

Nadie sabe mejor que los territorios lo que necesitan aprender. Con esa premisa, la Red Educativa IberCultura Viva participó del 3° Congreso Federal y Plurinacional del Movimiento de Cultura Viva Comunitaria, realizado del 25 al 27 de septiembre en Chepes, provincia de La Rioja, Argentina. Esta provincia forma parte de la Red de Ciudades y Gobiernos Locales del Programa, y su secretaria de cultura, Patricia Herrera, estuvo presente en las actividades del día anterior. 

El día sábado (26), en el auditorio de la sede Chepes de la Universidad Nacional de La Rioja, la Red coordinó la mesa de trabajo «Propuestas formativas en la gestión cultural comunitaria», a cargo de Alejandro Miraglia y Lucrecia Meossi, de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), y Diana Mello, de El Culebrón Timbal. Participaron 63 representantes de organizaciones culturales comunitarias de distintas provincias.

En la primera parte del encuentro se presentó la Red: sus propósitos, quiénes la integran, cómo pueden sumarse nuevas organizaciones y universidades y qué grupos de trabajo están en funcionamiento. También se compartieron los avances del mapeo de ofertas formativas en cultura viva comunitaria en Iberoamérica, que está elaborando uno de los Grupos de Trabajo de la Red. Las organizaciones aportaron propuestas que no figuraban en el relevamiento preliminar, como una tecnicatura terciaria en gestión cultural del Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires. «Cuando uno abre este espacio empieza a distinguir que hay miles de cosas que no conocemos. Los sistemas educativos de cada país no son lineales, así que vamos a seguir profundizando», señala Alejandro Miraglia.

La segunda parte tuvo formato de taller. En cinco grupos, las y los participantes trabajaron a partir de tres preguntas: ¿qué necesitan aprender o fortalecer para mejorar el trabajo de sus organizaciones?,¿ qué saberes y experiencias de sus comunidades deberían formar parte de una propuesta de formación? y ¿qué dificultades enfrentan hoy para capacitarse?. «A pesar de que la actividad duraba casi 3 horas,  se nos fueron los tiempos y querían seguir dialogando. Nos dijeron que les había parecido importante cómo se dio la actividad y que tenían muchas ganas de seguir pensando», contó Miraglia.

El intercambio también abordó los alcances de la formación. «Surgió la pregunta de hasta dónde llega una formación en cultura viva comunitaria, qué puede incluir y qué no. Una cosa es hablar de cultura comunitaria y otra de cultura viva comunitaria: ¿qué formación necesita un movimiento y qué formación necesita un concepto?», planteó Diana Mello.

Los aportes serán incorporados al trabajo de la Red y al diseño de futuras propuestas de formación en gestión cultural comunitaria, y podrán alimentar la construcción de un curso virtual en colaboración con las organizaciones.




Una red entre saberes
Creada en abril de 2025, la Red Educativa IberCultura Viva reúne a 22 instituciones de 7 países, entre universidades, centros de formación, escuelas populares y organizaciones comunitarias comprometidas con el derecho a la cultura y el buen vivir.

Su misión es fortalecer las culturas vivas en los territorios mediante el intercambio de metodologías, experiencias y estrategias de formación, articulando saberes académicos, populares y ancestrales. La red promueve la circulación del conocimiento y el acceso a las investigaciones académicas, las tecnologías sociales y los derechos culturales, con énfasis en el reconocimiento de las culturas tradicionales y populares.

Para IberCultura Viva, construir sociedades más justas y democráticas exige reducir también las desigualdades en el acceso a los saberes y en su legitimidad. Por eso la red funciona como puente entre el mundo académico y los territorios. En 2026, su coordinación está a cargo de la UNC y de la organización paraguaya El Cántaro Bioescuela Popular.